Un laboratorio no es una superficie uniforme
Mesas, juntas, cabinas de seguridad biológica, filtros, conductos e instrumentos presentan riesgos y posibilidades de tratamiento distintos. Los flujos de aire y las geometrías internas dificultan las generalizaciones. El análisis previo debe decidir qué equipos se mantienen, cuáles necesitan procedimientos específicos y cuáles deben retirarse.
Cabinas y filtros: análisis específico
Una cabina de seguridad biológica incluye plénums, compartimentos internos y filtros, además de la mesa de trabajo. Su descontaminación antes del mantenimiento, traslado o retirada exige personal cualificado y un plan apropiado. Una desinfección de las superficies del local por vía aérea no demuestra por sí sola la inactivación de priones en el interior de la cabina.
Secuencia y trazabilidad
El plan documenta inventario, clasificación de riesgos, límites de contención, procedimientos aprobados, controles de exposición y eliminación de residuos. También considera refrigerantes, electricidad y desmontaje. La limpieza, la retirada de equipos y el tratamiento de superficies deben coordinarse para evitar zonas ocultas y recontaminación.
La liberación requiere pruebas pertinentes
ATP, indicadores químicos e indicadores biológicos bacterianos responden a preguntas diferentes y no prueban por sí solos la inactivación de priones. La documentación final identifica superficies tratadas, exclusiones y desviaciones. La seguridad del personal es prioritaria frente a la rapidez de intervención.

